En Verdad Existe la Vida Después de la Muerte? 

Un tema sobre la reencarnación.

Por Fexsilver de Los Angeles CA, U.S.A.

Por respeto a la audiencia no habrá música en este espacio.

A lo largo de los tiempos, los expertos han intentado presentar pruebas sobre la pervivencia de la vida tras la muerte, sobre la reencarnación y sobre la posibilidad de recordar vidas pasadas. Trutz Hardo e Ian Stevenson son dos de las personas que han investigado sobre este tema. Para ellos, hay marcas que pueden demostrar la existencia de vidas anteriores. Argumentan que el factor más corriente que indica un renacimiento es el del niño que recuerda vidas anteriores y habla de ellas. Incluso algunos niños viven los recuerdos con tanta emoción y presencia que suelen hablar de su otra vida en presente. ¿Somos capaces de recordar vidas pasadas? 

La reencarnación

En el libro publicado por Luciérnaga "¿Presuntas pruebas o evidencia?", Trutz Hardo intenta presentar pruebas sobre la pervivencia de la vida tras la muerte, sobre la reencarnación y sobre la posibilidad de recordar vidas pasadas. Hardo recoge las investigaciones de Ian Stevenson, quien publicó varios libros sobre casos de reencarnación y, muy concretamente, sobre niños que recordaban sus vidas anteriores. Su obra incorpora además cientos de fotografías, incluyendo un estudio de marcas de nacimiento que no pueden atribuirse a factores hereditarios, y se ocupa también de malformaciones y otras anomalías que no son heredadas ni producto de causas prenatales (antes del parto) o perinatales (después del parto). 

Para muchas de estas marcas, según el autor, no había otra explicación que la reencarnación. En algunos casos, Stevenson aportaba la prueba de que muchas de estas marcas podían atribuirse a la causa de la muerte del niño en su vida anterior. En su obra se recogen casos en los que un difunto se le aparece a una mujer embarazada o todavía no embarazada y le anuncia que quiere nacer como hijo suyo. Estos sueños se dan mucho en Birmania y entre los indios de Alaska. En otras culturas, por ejemplo los indios tlingit y los igbos de Nigeria, se examina al recién nacido en busca de marcas que indiquen si un difunto al que hayan conocido ha vuelto a nacer entre ellos. Y en tribus de África Occidental se marca al difunto para poder identificarlo cuando renazca. 

 

El recuerdo de vidas anteriores 

El factor común más corriente que indica un renacimiento es el del niño que recuerda vidas anteriores y habla de ellas, casi siempre entre los dos y los cuatro años.Estos recuerdos van borrándose gradualmente entre los cinco y los ocho años, aunque hay excepciones en los que niños mayores recuerdan vidas anteriores. Algunos niños viven los recuerdos con tanta emoción y presencia que suelen hablar de su otra vida en presente. Y casi todos pueden explicar los hechos que condujeron a su muerte. Si en la India, un niño que había pertenecido a una casta alta nace en una casta inferior, se sentirá a disgusto en la nueva familia, querrá mandar, hacer que le sirvan, se negará a usar ropas baratas, etc.

Fobias y adicciones

Stevenson aporta otros ejemplos para su teoría: los niños que no murieron de muerte natural muchas veces desarrollaron fobias. Si se ahogaron tenían fobia al agua; si murieron por herida de bala tenían horror a las armas de fuego y a las detonaciones; si murieron por accidente de circulación, tenían fobia a automóviles, camiones o autobuses. Pudo comprobar que estas fobias se acentuaban cuando la persona alcanzaba la edad en que sucedió su muerte. Esta teoría incluye también las adicciones: adictos al alcohol o al tabaco en una vida anterior, manifiestan o desarrollan de niños apetencia por estas drogas. Muchos niños expresan dotes o habilidades que poseían en su vida anterior. Y personas que en la vida anterior tenían otro sexo tienen dificultades para adaptarse al nuevo. Y, por ejemplo, cuando un niño nace de la que fue su hija tendrá dificultades para acatar su autoridad. 

Un caso extraordinario 

Trutz Hardo cuenta el caso de un matrimonio que tiene un hijo que, desde pequeño, pide continuamente el rolex de su padre. Un día, el niño se señala a sí mismo y dice que su nombre es Sunny Ray. Otro día el niño dice que tiene una esposa que se llama Dawn y que había vivido con ella en Texas. También señala el grabado de un perro spitz blanco y grita: "Es Willy, mi perro". Cuando el niño tiene 7 años, el matrimonio va a un seminario a Texas y conocen a una mujer llamada Dawn Ray. La mujer les confirma que enviudó hacía ocho años, que su esposo se llamaba Sunny Ray, que tenía un perro spitz blanco llamado Willy. Llevan al niño a casa de la mujer y, en cuanto la ve, la llama por su nombre y corre a abrazarla. Y, sin tener conocimientos de guitarra y tras alguna tentativa, empieza a tocar y cantar una canción country que Dawn reconocía como la que cantaba su marido. El niño le preguntó además a la mujer si había guardado su reloj, que era un rolex, el mismo que reclamaba el niño a su padre como suyo... 

El caso de las hermanas gemelas 

En 1957, en Inglaterra, las hermanas Joanna y Jacqueline Pollock, de once y seis años, fueron atropelladas en la acera por un coche. Un año después, la Sra. Pollock quedó embarazada y su marido le dijo que había tenido la corazonada de que nacerían dos niñas gemelas que serían las hijas que habían perdido.A pesar de que el ginecólogo aseguró que no esperaba más que una criatura, la sra. Pollock dio a luz a dos niñas univitelinas. A la primera, la llamaron Jenniffer y a la segunda Gillian. El padre observó que una de ellas tenía, encima de la ceja derecha, una cicatriz idéntica a la que tenía Jacqueline y que se había hecho cuando se cayó a los tres años; y la otra niña tenía un lunar del tamaño del pulgar en el mismo sitio que lo tenía la segunda hija fallecida.

A los 4 meses, los padres se trasladaron a otra población y, cuando a los dos años y medio volvieron de visita, observaron que las dos niñas conocían el lugar perfectamente. Antes de poder ver la escuela, una dijo: "Ahí detrás está la escuela". Y la otra dijo: "Allá arriba está la plaza, con el tobogán y el columpio". Y al pasar por delante de su casa, las dos la reconocieron. A los 4 años, su padre abrió una caja donde guardaba los juguetes de sus hijas muertas. Las niñas reconocieron perfectamente qué muñeca y qué juguete era de cada una, llamando a las muñecas por su nombre y alegrándose de verlas después de tanto tiempo. Las niñas mostraban además un gran miedo a los automóviles y tenían el mismo comportamiento que las hijas que habían fallecido. 

El caso de Shanti Devi 

Shanti Devi nació en la India, en Nueva Delhi, pero a los tres años empezó a afirmar que su casa estaba en Mathura. A los cuatro años contaba detalles de su vida anterior, entre otras cosas que estaba casada, a pesar de que sus hermanas se burlaban de ella. Shanti afirmaba también que procedía de una casa más rica y le decía a su madre: "Tú no eres mi verdadera madre". Aseguraba también que su marido tenía una tienda de tejidos y que su casa de Mathura estaba pintada de amarillo. Los padres se negaban a aceptarlo. Un día Shanti rechazó la carne diciendo que en su casa no comían carne. En la escuela, los niños se reían de ella cuando contaba que estaba casada y tenía un hijo. Su maestro se interesó por su caso y le preguntó detalles como el nombre de su marido y le prometió llevarla a Mathura. Ella contestó: "Mi marido se llama Pandit Kedernath Chobey" y le dio además su dirección completa.

El maestro escribió a aquella dirección. A vuelta de correo, aquel hombre informaba que lo que decía la niña era absolutamente cierto. El marido viudo mandó entonces a un primo que fue reconocido por la niña a quien llamó por su nombre. Shanti le preguntó además por su hijo, le describió las habitaciones de la casa y la distribución de la tienda. Finalmente, el marido viajó a Delhi con su actual esposa y el hijo de su primer matrimonio.La niña reconoció a su marido y abrazó a su hijo. Shanti reconoció también sus antiguas joyas. Al llegar a Mathura, la niña reconoció todos los lugares y a las personas que conoció en su anterior vida. Al llegar al dormitorio de la casa, la niña dijo: "Aquí escondí mi dinero. Si miráis debajo de las baldosas encontraréis un cofre con 150 rupias". Shanti reconoció también la casa de sus padres y, entre las 45 personas de aquella casa, abrazó a su madre.

La regresión hipnótica como instrumento para acceder a vidas pasadas 

La regresión es una técnica que nos introduce a estados modificados de conciencia y que se ha convertido en una terapia para la resolución de traumas y en un instrumento para conocer las vidas pasadas. Pero, ¿accedemos realmente a vidas pasadas? ¿se trata de una fabulación, de un juego del cerebro, de un viaje a la vida de otras personas? La regresión hipnótica ya era conocida desde 1882, pero se convirtió en un técnica popular a partir de 1965. Un aficionado a la hipnosis, Morey Bernstein, dio a conocer en el libro "A la búsqueda de Bridey Murphy", sus experiencias con Virginia Tighae, a la que, en hipnosis profunda, o sea sin que ella fuese consciente de lo que iba diciendo, la hizo retroceder en el tiempo. Hipnotizada, aquella mujer narró una vida anterior en la Irlanda del siglo XIX. Aunque la vida contada por Virginia no puede asegurarse que fuese cierta, mucha gente sintió el deseo de conocer sus vidas anteriores. Juzgue usted si es o no cierto, cree en la reencarnación después de leer este tema? Le gustaría saber quien fue en otra vida?

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Comentarios: 2

  • #1

    antonio (lunes, 12 julio 2010 07:32)

    un trabajo regular le falta profundidad para cada caso, ho bien son barios temas diferentes y eso no deja analizar cada uno.

  • #2

    BRENDA (sábado, 17 julio 2010 17:50)

    OOLA CHICOS, SPERO QUE ESTEN MUY BN, Y PUES BUENO ESTE TEMA A MI SIEMMRPRE ME HA INTERESADO MUCHO, YO CREO QUE SI HAY VIDA DESPUES DE LA MUERT, O TAMBIEN ESO DE LA REENCARNACION, SON TEMAS MUY INTERESANTES Y CREO QUE CIERTOS PUES LAS HISTORIAS QUE CUENTAN SE ESCUCHAN MUY REALES Y HACEN QUE PIENCES EN LA REENCARNACION, MUY BUEN TEMA CHICOS, SIGAN SUBIENDO COSAS ASI, CUIDENSE, BYE

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